Un golpe retumbo por toda la habitación, están aquí, lo presiento. No se si pueda huir, tomara mi cuerpo como un hotel, solo se quedara por un rato, después, moriré. Tal vez, si logro llegar a esa ventana podría salir viva, pero si no, solo conseguiré tener menos tiempo del que me queda, pero ¿Qué importa? No volveré a ver a mi familia, a menos de que… No, claro que no, no los dejaron vivos, mi padre fue el primero, el los guio hasta nosotros, así fue como capturaron a mi hermana y a mi madre, pero no lo hizo, lo hicieron esas cosas, esas malditas cosas.
Se acerca, debo hacer algo, no puedo quedarme aquí y rendirme.
-¿Eres una de esas cosas?- me pregunto.
-Si con “esas cosas” te refieras a sobrevivientes, pues si- le respondí mientras corría hacia la ventana. Salte, casi lo logro, pero me tomo del pie, y me arrastro.
-Estoy muerta- pensé.
-¿No eres una de ellos? ¿Una de los extraterrestres?- me pregunto, notaba algo en su voz, tenia la esperanza de que no fuera uno de ellos.
-No, no soy ¿Qué quieres? ¿Ponerme a uno de los tuyos dentro?
-Yo no soy de ellos, y no conseguirán nunca que lo sea.
-Suenas muy confiado, mientras el resto de nosotros esta huyendo para vivir.
-No es que sea confiado, es que lo se.
-No se a lo que te refieres, pero si seguimos aquí nos encontraran.
-No importa, yo te cuido.
-Si seguro -dije con sarcasmo- si tú te quieres quedar aquí, hazlo, yo me largo.
-Te acompaño.
-Como quieras.
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